(y por qué siguen costando dinero a muchas empresas)
Hay un Excel. Hay números. Hay previsiones.
Y, sin embargo, los problemas de caja siguen apareciendo “por sorpresa”.
La razón no suele ser técnica.
Es conceptual.
Antes de hablar de errores, conviene aclarar qué debería ser realmente un Plan de Tesorería.

El verdadero objetivo de un Plan de Tesorería
Un Plan de Tesorería no está para cuadrar números.
Está para anticipar decisiones.
Su función no es decir si la empresa es rentable.
Para eso ya está la cuenta de resultados.
Su función es responder, con antelación suficiente, a preguntas muy concretas:
-
¿Voy a tener caja suficiente en los próximos meses?
-
¿Cuándo aparecen tensiones de liquidez?
-
¿Qué decisiones debo tomar antes de que eso ocurra?
-
¿Necesito financiación? ¿Cuánta y cuándo?
Un buen Plan de Tesorería debe ser:
-
Realista (basado en caja, no en deseos)
-
Anticipativo (mira por delante, no por el retrovisor)
-
Operativo (condiciona decisiones reales)
Cuando no cumple ese objetivo, aparecen los errores.
Error 1. Confundir beneficio con caja
Es el más común… y el más peligroso.
Muchas empresas construyen su tesorería partiendo del resultado:
“Si gano dinero, la caja debería acompañar”.
No funciona así.
Ingresos ≠ cobros
Gastos ≠ pagos
Una empresa puede ser rentable y, aun así, quedarse sin liquidez si:
Cómo corregirlo
Un Plan de Tesorería debe construirse desde cero, solo con:
Si no hay movimiento de caja, no entra en el plan.
Error 2. Usar plazos “teóricos” en lugar de reales
“Cobramos a 60 días.”
“Pagamos a 30.”
Sobre el papel suena ordenado.
En la realidad, casi nunca se cumple.
Retrasos recurrentes de clientes, anticipos no previstos o pagos que se adelantan destruyen cualquier previsión.
Cómo corregirlo
La tesorería debe reflejar el comportamiento real del negocio, no el contractual.
Eso implica:
-
Analizar históricos de cobro y pago
-
Identificar clientes sistemáticamente retrasados
-
Incorporar estacionalidad y desviaciones habituales
Un plan optimista es cómodo.
Un plan realista es útil.
Error 3. Olvidar impuestos y pagos no mensuales
Otro clásico.
El plan “cuadra” mes a mes…
hasta que llega:
No son sorpresas.
Son pagos previsibles que, mal gestionados, generan tensiones muy serias.
Cómo corregirlo
Un buen Plan de Tesorería debe incluir:
-
Calendario fiscal completo
-
Pagos extraordinarios previstos
-
Regularizaciones y ajustes
Si es previsible, debe estar reflejado.
Error 4. No mirar el saldo acumulado
Muchas empresas se quedan en:
El problema no está en un mes aislado.
Está en el saldo acumulado de caja.
Una pequeña desviación sostenida en el tiempo acaba generando un problema serio.
Cómo corregirlo
El Plan de Tesorería debe mostrar siempre:
-
Saldo inicial
-
Variación del periodo
-
Saldo final acumulado
Ese saldo es el verdadero indicador de riesgo.
Todo lo demás es secundario.
Error 5. Tener una tesorería que no condiciona decisiones
El error más silencioso.
El plan existe.
Pero:
Se consulta… pero no se utiliza.
Cómo corregirlo
La tesorería debe ser una herramienta de decisión, no un informe más.
Debe servir para:
-
Retrasar o adelantar inversiones
-
Renegociar plazos con proveedores
-
Decidir cuándo y cómo financiarse
-
Ajustar el ritmo de crecimiento
Si no cambia decisiones, no aporta valor.
Conclusión
Las empresas no suelen tener un problema de caja.
Tienen un problema de anticipación.
Un Plan de Tesorería bien construido:
Y esa diferencia, muchas veces, es la que separa una tensión puntual de un problema serio.
Los 5 errores más habituales en un Plan de Tesorería
/0 Comentarios/en CONTROLLER /por miqueridowatson(y por qué siguen costando dinero a muchas empresas)
Hay un Excel. Hay números. Hay previsiones.
Y, sin embargo, los problemas de caja siguen apareciendo “por sorpresa”.
La razón no suele ser técnica.
Es conceptual.
Antes de hablar de errores, conviene aclarar qué debería ser realmente un Plan de Tesorería.
El verdadero objetivo de un Plan de Tesorería
Un Plan de Tesorería no está para cuadrar números.
Está para anticipar decisiones.
Su función no es decir si la empresa es rentable.
Para eso ya está la cuenta de resultados.
Su función es responder, con antelación suficiente, a preguntas muy concretas:
¿Voy a tener caja suficiente en los próximos meses?
¿Cuándo aparecen tensiones de liquidez?
¿Qué decisiones debo tomar antes de que eso ocurra?
¿Necesito financiación? ¿Cuánta y cuándo?
Un buen Plan de Tesorería debe ser:
Realista (basado en caja, no en deseos)
Anticipativo (mira por delante, no por el retrovisor)
Operativo (condiciona decisiones reales)
Cuando no cumple ese objetivo, aparecen los errores.
Error 1. Confundir beneficio con caja
Es el más común… y el más peligroso.
Muchas empresas construyen su tesorería partiendo del resultado:
No funciona así.
Ingresos ≠ cobros
Gastos ≠ pagos
Una empresa puede ser rentable y, aun así, quedarse sin liquidez si:
Cobra tarde
Paga antes
Crece más rápido de lo que su caja permite
Cómo corregirlo
Un Plan de Tesorería debe construirse desde cero, solo con:
Entradas reales de dinero
Salidas reales de dinero
Fechas concretas
Si no hay movimiento de caja, no entra en el plan.
Error 2. Usar plazos “teóricos” en lugar de reales
“Cobramos a 60 días.”
“Pagamos a 30.”
Sobre el papel suena ordenado.
En la realidad, casi nunca se cumple.
Retrasos recurrentes de clientes, anticipos no previstos o pagos que se adelantan destruyen cualquier previsión.
Cómo corregirlo
La tesorería debe reflejar el comportamiento real del negocio, no el contractual.
Eso implica:
Analizar históricos de cobro y pago
Identificar clientes sistemáticamente retrasados
Incorporar estacionalidad y desviaciones habituales
Un plan optimista es cómodo.
Un plan realista es útil.
Error 3. Olvidar impuestos y pagos no mensuales
Otro clásico.
El plan “cuadra” mes a mes…
hasta que llega:
El IVA trimestral
El Impuesto sobre Sociedades
Un bonus
Un pago extraordinario
No son sorpresas.
Son pagos previsibles que, mal gestionados, generan tensiones muy serias.
Cómo corregirlo
Un buen Plan de Tesorería debe incluir:
Calendario fiscal completo
Pagos extraordinarios previstos
Regularizaciones y ajustes
Si es previsible, debe estar reflejado.
Error 4. No mirar el saldo acumulado
Muchas empresas se quedan en:
“Este mes entran más de lo que sale”
“El próximo parece que aguanta”
El problema no está en un mes aislado.
Está en el saldo acumulado de caja.
Una pequeña desviación sostenida en el tiempo acaba generando un problema serio.
Cómo corregirlo
El Plan de Tesorería debe mostrar siempre:
Saldo inicial
Variación del periodo
Saldo final acumulado
Ese saldo es el verdadero indicador de riesgo.
Todo lo demás es secundario.
Error 5. Tener una tesorería que no condiciona decisiones
El error más silencioso.
El plan existe.
Pero:
No condiciona inversiones
No afecta a pagos
No anticipa financiación
Se consulta… pero no se utiliza.
Cómo corregirlo
La tesorería debe ser una herramienta de decisión, no un informe más.
Debe servir para:
Retrasar o adelantar inversiones
Renegociar plazos con proveedores
Decidir cuándo y cómo financiarse
Ajustar el ritmo de crecimiento
Si no cambia decisiones, no aporta valor.
Conclusión
Las empresas no suelen tener un problema de caja.
Tienen un problema de anticipación.
Un Plan de Tesorería bien construido:
Parte de la realidad
Se actualiza
Mira el saldo acumulado
Obliga a decidir antes de que sea tarde
Y esa diferencia, muchas veces, es la que separa una tensión puntual de un problema serio.
KPIs: lo que un CEO debería entender en menos de un minuto
/0 Comentarios/en CONTROLLER /por miqueridowatsonSon las 8:15 de la mañana. El CEO llega a la oficina, deja el móvil, se sirve un café y abre el dashboard. Tiene 60 segundos.
En ese minuto necesita respuestas claras:
¿El negocio va bien o va mal?
¿Ha ocurrido algo relevante desde ayer o desde el mes pasado?
¿Hay alguna decisión que no pueda esperar?
No busca análisis detallados. No busca explicaciones largas.
Si en ese primer café los KPIs no responden a estas preguntas, el problema no es el CEO.
El problema es el sistema de KPIs.
Cuando los KPIs dejan de servir para dirigir
En demasiadas empresas, los KPIs se han convertido en justo lo contrario de lo que deberían ser:
Listas interminables de métricas
Dashboards que nadie consulta
Informes que llegan tarde y no influyen en ninguna decisión
📌 La realidad es simple: un KPI no está para informar. Está para decidir.
Un buen CEO no debería tardar más de un minuto en entender cómo va su negocio.
El error más habitual al definir KPIs: medirlo todo
Existe la falsa creencia de que más datos implican más control.
En la práctica ocurre justo lo contrario: el exceso de información genera ruido y diluye el foco.
Un CEO no necesita saberlo todo.
Necesita saber:
Qué está pasando
Por qué está pasando
Y qué debe hacerse al respecto
Ahí es donde los KPIs bien diseñados marcan la diferencia.
Cinco principios para que los KPIs cumplan su función
1. Pocos, pero verdaderamente estratégicos
Entre 5 y 10 KPIs clave son suficientes para un CEO.
Cuando todo es importante, nada lo es.
Los KPIs deben seleccionarse por su impacto en la toma de decisiones, no por la facilidad para medirlos.
2. Comprensibles en segundos
Un KPI de CEO no requiere explicación adicional.
Debe permitir responder de inmediato:
¿Vamos bien o mal?
¿Mejor o peor que el periodo anterior?
¿Se trata de algo puntual o de una tendencia?
Si un indicador necesita contexto complejo para entenderse, probablemente no es un KPI de dirección.
3. Orientados a la acción
Todo KPI debe tener una consecuencia clara:
Si sube → se refuerza una decisión
Si baja → se activa una medida correctora
Si un indicador no conduce a una acción concreta, no es un KPI.
Es solo un dato.
4. Enfocados en creación de valor, no en silos
Los KPIs no deben organizarse por departamentos.
Un CEO no gestiona áreas. Gestiona valor.
Los indicadores clave deben reflejar:
Rentabilidad
Crecimiento
Generación de caja
Riesgo
Todo lo demás es secundario a nivel de dirección.
5. Estables y comparables en el tiempo
Cambiar indicadores constantemente impide leer tendencias.
Un buen KPI mantiene su definición, es consistente y permite comparar periodos para anticipar problemas, no solo explicarlos.
Qué debe responder un buen dashboard de CEO
Un dashboard bien diseñado no necesita decenas de gráficos.
Debe responder únicamente a estas cuatro preguntas:
¿Estamos creando valor?
¿Crecemos de forma rentable?
¿Estamos generando caja?
¿Existe algún riesgo que requiera atención inmediata?
Si un KPI no ayuda a responder alguna de ellas, sobra.
KPIs como herramienta de liderazgo
Los KPIs no son un ejercicio técnico ni un simple reporting financiero.
Son una herramienta de liderazgo y toma de decisiones.
Un buen sistema de KPIs:
Simplifica la complejidad
Enfoca a la dirección
Alinea al equipo directivo
Y protege el valor del negocio
Porque un CEO no necesita más información.
Necesita mejores decisiones.
¿Cómo saber si tu empresa está lista para recibir inversión? Checklist de madurez financiera
/0 Comentarios/en Uncategorized /por miqueridowatsonContar con un inversor —ya sea un fondo, un family office o un socio estratégico— puede cambiar el rumbo de una empresa. Pero antes de empezar ese camino, hay una pregunta fundamental:
¿Tu empresa realmente está preparada para recibir inversión?
Muchos negocios buscan financiamiento sin tener bien organizados sus asuntos internos. Esto no solo complica el proceso, sino que puede hacer que los inversores pierdan interés o incluso rechacen la oportunidad.
Abajo te explico qué es lo que los inversores realmente revisan y te comparto una checklist de madurez financiera para que sepas si estás listo.
📌 ¿Qué buscan los inversores?
Aunque varían según el tipo de inversor, en general hay cuatro puntos clave que siempre se evalúan:
1) Negocio rentable y sostenible
No es suficiente estar en números negros: hay que demostrar que las ganancias son constantes, escalables y que pueden mantenerse en el tiempo.
2) Finanzas ordenadas y datos sólidos
Los inversionistas necesitan confiar en tus cifras. Si no hay control financiero, difícilmente seguirán.
3) Potencial de crecimiento
Buscan proyectos con espacio claro para crecer: expansión a nuevos mercados, lanzamiento de productos, mejoras en eficiencia, etc.
4) Equipo y liderazgo
Un gran negocio necesita un equipo capaz. Sin un liderazgo sólido y profesional, muchos inversores se retirarán.
🧩 Checklist de madurez financiera
Evalúa cada punto como: Sí / Parcial / No
1) Contabilidad y reportes
✔ Estados financieros completos y verificables
✔ Criterios contables consistentes en el tiempo
✔ Gastos empresariales claramente separados de personales
✔ Reportes mensuales (P&L, balance, flujo de efectivo)
✔ Capacidad de explicar variaciones importantes
2) Control de gestión
✔ Presupuesto anual definido
✔ Pronósticos revisados por trimestre
✔ Indicadores clave monitoreados (ventas, márgenes, CAC, churn…)
✔ Análisis de rentabilidad por área o producto
✔ Precios y márgenes bien estructurados
3) Tesorería y deuda
✔ Plan de flujo de efectivo actualizado
✔ Ciclo de capital de trabajo bajo control
✔ Deuda ordenada y manejable
✔ Visión clara de inversiones necesarias
✔ Sin dependencia de “ayudas” informales
4) Relevancia comercial
✔ Ingresos recurrentes o contratos estables
✔ Clientes diversificados
✔ Márgenes consistentes
✔ Proceso comercial medible
✔ Churn bajo
5) Equipo y profesionalización
✔ Organigrama claro
✔ Dirección financiera (interna o externalizada)
✔ Procesos documentados
✔ Buen nivel de delegación
✔ Equipo preparado para trabajar con inversionistas
6) Estrategia y crecimiento
✔ Plan de negocio a 3–5 años
✔ Motores de crecimiento identificados
✔ Estrategia de expansión o diversificación
✔ Riesgos claros y cómo mitigarlos
✔ Escenarios alternativos evaluados
7) Documentación lista
✔ Historial financiero ordenado
✔ Data room preparado (contratos, fiscal, legal, etc.)
✔ Propuesta de valor bien explicada
✔ Indicadores avanzados (ARPU, CAC, recurrencia, cohortes)
✔ Pitch deck profesional
🎯 ¿Qué significa tu resultado?
0–50% cumplido → No estás listo
Hace falta orden interno antes de buscar inversión.
50–75% → Preparación media
Algunos inversionistas pueden interesarse, pero será difícil negociar bien.
75–100% → Listo
Tu empresa tiene bases sólidas para una ronda, venta o entrada de socios con confianza.
🏆 ¿Cómo podemos ayudarte?
En Durbin & Watson apoyamos a empresas que quieren atraer inversión con servicios como:
• Preparación de data room
• Quality of Earnings (QoE)
• Dirección financiera externa
• Plan de negocio profesional
• Estructuración de ronda
• Acompañamiento en negociaciones
Si estás pensando en abrirte a inversionistas, podemos ayudarte a preparar todo para maximizar tu valor.
Quality of Earnings (QoE): qué es y por qué los inversores lo exigen al comprar una empresa
/0 Comentarios/en DIRECCIÓN FINANCIERA /por miqueridowatson¿Qué es un Quality of Earnings (QoE)?
El Quality of Earnings (QoE) es un análisis financiero profundo que evalúa si el beneficio operativo de una empresa es realmente sostenible, recurrente y representativo de su actividad.
A diferencia de una auditoría, que valida si las cuentas están bien registradas, el QoE se centra en determinar qué parte del EBITDA refleja la realidad económica del negocio y cuál procede de elementos extraordinarios o no repetibles.
Para cualquier comprador —fondos, corporates o inversores privados— el QoE es esencial antes de invertir o adquirir una empresa.
Por qué el QoE es fundamental en la compraventa de empresas
Los inversores no solo quieren saber cuánto gana la empresa hoy.
Quieren saber si seguirá ganándolo mañana.
Un QoE sirve para:
Identificar EBIDTA inflado o artificialmente elevado.
Evitar pagar de más por ingresos no recurrentes.
Detectar riesgos ocultos que pueden comprometer la operación.
Obtener una visión clara de la conversión de beneficio en caja real.
Justificar un precio de compra sólido y defendible.
Por eso, el QoE se ha convertido en una herramienta clave en procesos de M&A, due diligence financiera y valoraciones.
Qué incluye un informe Quality of Earnings (QoE)
1. Normalización del EBITDA
Es el apartado más crítico del QoE.
El análisis identifica y elimina:
ingresos extraordinarios,
gastos puntuales o no recurrentes,
costes personales o no operativos,
diferencias contables entre empresas vinculadas,
efectos estacionales o circunstancias excepcionales.
El objetivo es obtener un EBITDA recurrente y sostenible, base real para la valoración.
2. Análisis de la calidad de los ingresos
El QoE revisa en detalle cómo se genera la facturación:
recurrencia real vs. ingresos puntuales,
dependencia de clientes o proveedores clave,
duración y solidez de contratos,
variación de márgenes por línea de negocio,
riesgo de pérdida de ingresos a corto y medio plazo.
Este apartado permite entender la tracción comercial del negocio y su estabilidad.
3. Working Capital normalizado
El circulante es uno de los elementos más manipulables antes de una venta.
El QoE analiza:
política real de cobros y pagos,
stock obsoleto o infravalorado,
estacionalidad del negocio,
ajustes por “ventanas maquilladas” (cobros acelerados o pagos retrasados).
Determinar el NWC normalizado evita sorpresas en el closing y es clave para fijar el NWC target.
4. Conversión de EBITDA a caja
Que una empresa muestre beneficio no significa que genere caja.
El QoE revisa:
CAPEX de mantenimiento vs. CAPEX de crecimiento,
flujos de caja ajustados,
leasing, renting y compromisos futuros,
estructura de deuda operativa y financiera.
Este análisis permite valorar la capacidad real de generación de caja, el dato más relevante para cualquier inversor.
Por qué los inversores exigen un QoE
Un informe QoE aporta transparencia, seguridad y una base objetiva para negociar el precio.
Los compradores lo utilizan para:
• Evitar valoraciones infladas
Si el EBITDA real está por debajo del reportado, el precio debe ajustarse.
• Reducir riesgos financieros, legales y operativos
El QoE descubre problemas que no se ven en los estados contables.
• Acelerar la due diligence
El QoE facilita la toma de decisiones de fondos, bancos y comités de inversión.
• Justificar el precio dentro de la negociación
Sirve como soporte técnico ante el vendedor y asesores.
Vendor QoE: la mejor herramienta del vendedor para defender el precio
Cada vez más empresas realizan un Vendor QoE antes de sacar la compañía al mercado.
Las ventajas son claras:
anticipa ajustes y evita sorpresas,
mejora la transparencia del proceso,
acelera el análisis del comprador,
fortalece la posición negociadora del vendedor,
evita descuentos injustificados.
Para mandatos de venta, un Vendor QoE bien hecho puede incrementar valor y reducir fricciones.
Quality of Earnings con Durbin & Watson
En Durbin & Watson realizamos informes QoE orientados a transacciones reales, con un enfoque práctico y ejecutivo.
Combinamos análisis financiero, estratégico y operativo para ofrecer:
EBITDA normalizado claro y defendible,
NWC target bien fundamentado,
análisis detallado de ingresos y márgenes,
puente EBITDA → flujo de caja,
recomendaciones accionables para la negociación.
Si tu empresa está valorando una venta, una ronda, una refinanciación o una adquisición, podemos ayudarte.
ENISA, CDTI y los préstamos participativos: una alternativa inteligente para impulsar el crecimiento de tu empresa
/0 Comentarios/en DIRECCIÓN FINANCIERA, INVERSIÓN /por miqueridowatsonHoy en día, conseguir financiación tradicional se ha vuelto más complicado, especialmente para negocios innovadores. Ante este panorama, muchas empresas recurren a vías más flexibles que entienden el riesgo como parte del crecimiento. El préstamo participativo combina lo mejor de un crédito y una inversión, y se ha convertido en una pieza clave dentro de la financiación alternativa.
1. ¿Qué es un préstamo participativo?
Es un tipo de financiamiento a medio camino entre un préstamo clásico y una participación en el capital. La diferencia esencial es que el prestamista —público o privado— no solo cobra un interés fijo (normalmente bajo), sino también un interés variable vinculado al desempeño de tu empresa.
El inversor no solo presta: apuesta contigo y comparte parte del riesgo y del éxito. Al no entrar en el capital social, refuerza tus fondos propios sin quitarte control ni participación.
Por eso se le considera cuasi capital: mejora tu posición financiera ante terceros, te ayuda a negociar mejor con bancos y amplía tu capacidad de endeudamiento.
2. ¿Por qué es útil para startups y empresas innovadoras?
Si tu empresa está creciendo, expandiéndose o desarrollando tecnología pero aún no dispone de garantías suficientes para un crédito tradicional, este instrumento puede ser lo que necesitas. Financia desde desarrollo de producto hasta internacionalización o talento, sin ceder participación.
3. ¿Quiénes lo ofrecen? ENISA, CDTI y fondos privados
ENISA (Empresa Nacional de Innovación)
Entidad pública que lleva años financiando proyectos con potencial. Ofrece préstamos participativos desde 25.000 € hasta 1,5 M€, sin garantías personales. Dispone de líneas para emprendedores jóvenes, empresas en crecimiento y compañías consolidadas.
Más información: enisa.es
CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación)
Enfocado en empresas tecnológicas e industriales con alto componente I+D. Suele combinar financiación reembolsable con subvenciones, especialmente en proyectos de innovación.
Más información: cdti.es
Fondos privados y venture debt
Fondos especializados incorporan estructuras participativas para alinear retornos con la evolución del negocio (crecimiento de EBITDA, hitos comerciales o valor en futuras rondas). Útiles para compañías con tracción y planes de escalado claros.
4. ¿En qué casos conviene?
5. La perspectiva de Durbin & Watson
Más que una fuente de dinero, el préstamo participativo es una estrategia. Bien estructurado, permite crecer sin diluir, fortalecer la estructura de capital y enviar una señal de confianza a bancos e inversores.
En Durbin & Watson, analizamos cada caso para encontrar la mejor mezcla entre deuda bancaria, préstamos participativos y capital. Preparamos el plan de negocio, las proyecciones y la valoración, y gestionamos el proceso con organismos públicos y fondos privados.
Preguntas frecuentes
¿Diluyen capital? No. Refuerzan fondos propios sin entrada en el accionariado.
¿Qué costes tienen? Un tipo fijo reducido más un interés variable ligado a resultados, definidos en contrato.
¿Son compatibles con la banca tradicional? Sí. De hecho, mejoran la posición financiera para negociar con bancos.
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Crowdlending y crowdequity: financiación colectiva para empresas con otra visión
/0 Comentarios/en DIRECCIÓN FINANCIERA, INVERSIÓN /por miqueridowatsonLas nuevas tecnologías también han revolucionado la forma de financiar un negocio. En los últimos años, el crowdlending y el crowdequity se han consolidado como dos rutas alternativas para que las empresas capten capital directamente de inversores privados, sin depender únicamente de la banca tradicional.
En un entorno donde la velocidad y la diversificación importan, estas fórmulas se convierten en un puente entre el capital privado y las necesidades reales de pymes y startups.
¿Qué es el crowdlending?
El crowdlending consiste en conseguir financiación mediante préstamos aportados por múltiples inversores —particulares o institucionales— a través de una plataforma digital. Cada uno invierte una cantidad más bien pequeña, y al sumarlas todas se cubren las necesidades del proyecto.
En España, plataformas como October, MyTripleA o Grow.ly han popularizado este modelo, ofreciendo préstamos tanto a pymes consolidadas como a proyectos en expansión.
¿Qué es el crowdequity?
El crowdequity —también llamado equity crowdfunding— funciona de manera parecida, pero en vez de tratarse de un préstamo, los inversores adquieren una participación accionarial en la empresa. Es decir, aportan capital y se convierten en socios, con la expectativa de beneficiarse del crecimiento de la compañía.
Plataformas como Crowdcube o SociosInversores han permitido que startups tecnológicas, marcas de consumo o compañías sostenibles consigan rondas de financiación que antes estaban reservadas para fondos de inversión o business angels.
¿Cuándo elegir crowdlending o crowdequity?
El papel del asesor financiero
Aunque estas plataformas hacen más sencillo el acceso al capital, una operación de financiación colectiva bien hecha exige análisis y estrategia: definir cuánto necesitar, qué tipo de inversores se buscan y cómo contar el proyecto para generar confianza.
En Durbin & Watson acompañamos a las empresas en todas las fases del proceso:
Una vía abierta al futuro
El crowdlending y el crowdequity representan algo más que una moda: son el reflejo de un nuevo modelo económico donde empresas e inversores se conectan directamente. Un modelo más abierto, transparente y participativo que democratiza el acceso a la financiación y acelera la innovación.
En Durbin & Watson te ayudamos a aprovechar las oportunidades de la financiación colectiva de forma segura y profesional, integrándola dentro de una estrategia financiera global.
¿Valorar una empresa antes de una compraventa?
/0 Comentarios/en DIRECCIÓN FINANCIERA /por miqueridowatsonDice Warren Buffet que «precio es lo que se paga y valor lo que se recibe».
Comprar o vender una empresa no es solo una cuestión de precio, sino de entender su verdadero valor. Y el valor de una empresa, a diferencia del precio, no se negocia: se demuestra con fundamentos sólidos.
En Durbin & Watson lo sabemos bien. Una valoración financiera profesional es el punto de partida para cualquier operación corporativa seria: aporta objetividad, reduce riesgos y fortalece la posición de ambas partes durante la negociación.
1. La valoración de empresas como herramienta estratégica
Antes de iniciar una compraventa, es esencial conocer con claridad qué se tiene entre manos. Una valoración empresarial rigurosa permite entender la situación real del negocio: su rentabilidad, su estructura financiera, su posición competitiva y su potencial de crecimiento.
No se trata únicamente de asignar una cifra, sino de construir una narrativa basada en datos: explicar por qué la empresa vale lo que vale y qué podría llegar a valer con una gestión adecuada o una integración estratégica.
2. Principales métodos de valoración de empresas
El método de valoración ideal depende del tipo de empresa, su tamaño, su madurez y el contexto de la operación. Los más utilizados son:
Descuento de Flujos de Caja (DCF)
Es el método más preciso y extendido. Calcula el valor presente de los flujos de caja futuros, ajustados por el riesgo mediante el WACC.
👉 Ideal para empresas con proyecciones financieras definidas.
Múltiplos de mercado
Compara la empresa con otras similares o con operaciones recientes en el mismo sector.
👉 Proporciona una referencia rápida sobre los rangos de valoración actuales.
Valor patrimonial ajustado
Analiza los activos netos reales (inmuebles, maquinaria, flotas, etc.) descontando pasivos.
👉 Muy útil en sectores industriales, inmobiliarios o de transporte.
Métodos mixtos o sectoriales
Combinan distintas técnicas e incorporan variables cualitativas: valor de marca, equipo directivo, contratos clave o concentración de clientes.
👉 Ofrecen una visión más integral y realista del valor económico.
3. Factores clave que influyen en la valoración de una empresa
El valor real de una compañía no se limita a su EBITDA. Los inversores analizan en detalle factores como:
Estructura de ingresos y márgenes operativos.
Nivel de endeudamiento y solidez del balance.
Diversificación y fidelidad de la cartera de clientes.
Ventajas competitivas y barreras de entrada del sector.
Profesionalización del equipo directivo.
Potencial de crecimiento y sinergias con el comprador.
Cada uno de estos elementos puede alterar significativamente el valor final del negocio.
4. La valoración como base para una negociación exitosa
Una valoración independiente y bien fundamentada no solo define un precio justo: también crea un marco de negociación equilibrado y transparente.
Permite defender el valor ante inversores, compradores o socios con argumentos sólidos, y detectar oportunidades de mejora: optimización de márgenes, refinanciación, reestructuración o planificación de una futura venta.
5. En Durbin & Watson te ayudamos a conocer el verdadero valor de tu empresa
En Durbin & Watson somos expertos en valoración de empresas, fusiones y adquisiciones (M&A) y búsqueda de inversión privada.
Elaboramos valoraciones financieras independientes, adaptadas a la realidad de cada negocio y al contexto del mercado.
Porque antes de tomar decisiones estratégicas, es esencial saber con certeza cuánto vale tu empresa y cómo maximizar su valor.
Opciones de financiación para una PYME: entre bancos, burocracias y business angels
/0 Comentarios/en DIRECCIÓN FINANCIERA /por miqueridowatsonUna PYME no sobrevive solo con buenas ideas. Como cualquier organismo vivo necesita oxígeno, y ese oxígeno se llama liquidez. El problema es que las empresas no hacen fotosíntesis. Para respirar, deben financiarse.
¿Pero cómo elegir entre la selva de opciones de financiación para pymes? ¿Quién presta sin asfixiar? ¿Dónde está el equilibrio entre independencia y expansión? Aquí empieza la danza —a veces elegante, a veces desesperada— entre la PYME y sus potenciales financiadores.
La banca tradicional: el viejo romance con letra pequeña
Durante décadas, las pequeñas empresas han cortejado a los bancos como quien busca el favor de un dios caprichoso: con papeleo en mano y una sonrisa nerviosa.
🟢 Ventaja: acceso rápido si tienes historial sólido.
🔴 Inconveniente: dependencia bancaria y necesidad de garantías.
Financiación pública: dinero lento, pero barato
Existe un universo paralelo en el que los Estados intentan ayudar a las PYMEs con organismos de siglas crípticas (ICO, ENISA, CDTI). Tipos bajos, plazos largos… y formularios infinitos.
Las subvenciones autonómicas o europeas suenan a música celestial: apoyan digitalización, innovación o sostenibilidad, tres palabras mágicas para conseguir fondos.
🟢 Ventaja: condiciones suaves y respaldo institucional.
🔴 Inconveniente: la lentitud. Aquí manda el BOE, no tu flujo de caja.
Financiación privada alternativa: la jungla del capital
Cuando los bancos cierran sus puertas y el Estado duerme, aparece el capital privado. Aquí las reglas cambian: más riesgo, pero también más oportunidad.
🟢 Ventaja: flexibilidad, rapidez y, en ocasiones, mentoría de alto nivel.
🔴 Inconveniente: ceder participación o aceptar condiciones exigentes.
Autofinanciación: el arte de vivir con lo propio
La opción más digna —y más difícil—: reinvertir beneficios, mejorar la gestión de cobros y exprimir el circulante.
🟢 Ventaja: independencia total, sin intereses ni injerencias.
🔴 Inconveniente: si no produces, no creces; y si creces lento, te adelantan.
Elegir no es solo cuestión de números
Cada vía de financiación empresarial es una apuesta, no solo financiera sino también filosófica. ¿Prefieres crecer rápido o mantener el control? ¿Seguridad o agilidad? ¿Compartir tu empresa o mantenerla austera pero soberana?
Lo importante es no perder de vista que la peor financiación es la que llega tarde o la que no entiendes. Por eso conviene apoyarse en una buena asesoría financiera, disponer de una brújula estratégica y recordar que el riesgo nunca desaparece: solo se gestiona.
Porque al final, dirigir una PYME es como cruzar un río en bicicleta: necesitas equilibrio, impulso… y no mirar demasiado el agua.
En Durbin & Watson te asesoramos para que encuentres la financiación más adecuada en función de la estrategia que tu empresa necesita para crecer.
La importancia de tener un presupuesto en una PYME
/0 Comentarios/en DIRECCIÓN FINANCIERA /por miqueridowatsonEn una PYME, donde cada euro cuenta y los recursos son limitados, trabajar sin presupuesto es como conducir sin mapa: se avanza, pero sin saber si se está yendo en la dirección correcta.
¿Por qué es importante un presupuesto en una PYME?
1. Control financiero
Permite anticipar ingresos y gastos, evitando sorpresas desagradables y asegurando liquidez para cumplir con nóminas, proveedores e impuestos.
2. Mejor toma de decisiones
Un presupuesto transforma los números en información útil: ¿es buen momento para invertir?, ¿puedo contratar más personal?, ¿dónde ajustar costes?
3. Prevención y adaptación
Ayuda a prever riesgos, diseñar planes de contingencia y corregir desviaciones al comparar presupuesto vs. realidad.
Cómo hacer un presupuesto en 5 pasos
Analizar la información histórica
Revisar ventas, costes y gastos de los últimos ejercicios, o referencias del sector si la empresa es joven.
Proyectar ingresos y definir gastos
Estimar ventas de forma realista y separar gastos fijos (nóminas, alquiler) de los variables (materias primas, comisiones).
Incluir inversiones y financiación
Considerar compras de activos, incorporación de tecnología o ampliaciones, y definir cómo se financiarán.
Diseñar escenarios alternativos
Preparar al menos tres: realista, optimista y pesimista, para estar preparado ante cambios.
Hacer seguimiento mensual
Comparar presupuesto y resultados reales, analizar desviaciones y ajustar la previsión.
Error común en muchas PYMEs
Contabilidad no es lo mismo que presupuesto. La primera refleja lo que ya pasó, mientras que el segundo ayuda a planificar lo que va a pasar.
Conclusión
El presupuesto es la brújula que permite a las PYMEs crecer con seguridad, anticiparse a los problemas y ganar la confianza de bancos e inversores.
👉 En Durbin & Watson ayudamos a las PYMEs a crear presupuestos realistas, fáciles de seguir y que sirvan como herramienta de gestión, no como un documento olvidado en un cajón.
Cuentas claras y dirección incierta. Cómo organizar el área financiera de una PYME con gestoría externa
/0 Comentarios/en DIRECCIÓN FINANCIERA /por miqueridowatsonEn muchas PYMEs, la contabilidad no se lleva dentro de casa. Lo habitual es delegar en una gestoría externa la presentación de impuestos, las nóminas y la contabilidad oficial. Una solución práctica que cumple con Hacienda… pero no siempre con el negocio.
Mientras tanto, dentro de la empresa, alguien en administración (o incluso en secretaría) organiza facturas, bancos y papeles. Todo fluye, más o menos, pero con un enfoque reactivo: se cumplen plazos, se apagan fuegos, pero no se planifica ni se decide con perspectiva financiera.
¿Quién dirige realmente el área financiera?
En este modelo, falta una figura clave: la dirección financiera. No hablamos de hacer la contabilidad, sino de leer los números con mirada estratégica. Saber si se gana dinero, cuándo hará falta financiación, cómo mejorar los márgenes, qué inversiones son viables o cómo crecer sin romper la caja.
La solución realista: incorporar un CFO externo
Muchas empresas no pueden permitirse un director financiero a tiempo completo. Pero sí pueden acceder a uno por horas o días al mes. Es el llamado fractional CFO o director financiero externo: un perfil senior que estructura la información, analiza la rentabilidad, anticipa problemas de tesorería y construye un plan financiero realista.
Es el eslabón perdido entre la gestoría y la dirección general. No sustituye a nadie: coordina, traduce y dirige.
El triángulo que funciona
Así, el área financiera pasa de ser un trámite a convertirse en una herramienta de dirección.
¿Y si te ayudamos a implantarlo?
En Durbin & Watson trabajamos con PYMEs que necesitan estructura, visión y control financiero sin inflar plantilla. Adaptamos el servicio a tu tamaño y ritmo: desde un presupuesto bien hecho hasta un cuadro de mando o un plan para buscar financiación.
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